Casa Miña Rula

RUTA DE SENDERISMO 2: BELESAR – 7 MURAS – SANTIAGO DE ARRIBA – PORTOTIDE

Una circular muy completa para empaparte de la Ribeira Sacra do Miño: paisaje fluvial, viñedos en ladera, una pausa cultural y el cruce más fotogénico del recorrido.

RUTA DE SENDERISMO 2: RECORRIDO A TU RITMO

A pocos minutos de Casa Miña Rula tienes una ruta perfecta para caminar con el río siempre cerca. Empieza en el Embarcadero de Belesar, un punto muy cómodo para arrancar sin prisas (y rematar igual): hay cafetería-restaurante y servicios, ideal para preparar la mochila y disfrutar del ambiente del Miño.

Desde allí el camino alterna pistas y tramos abiertos entre viñedos en bancales y paisajes serenos de agua embalsada. La primera pausa con encanto es 7 Muras, una antigua bodega rehabilitada en pleno paisaje de viñedo junto al río: corta, bonita y muy “Ribeira Sacra”.

La ruta continúa hacia la Iglesia de Santiago de Arriba, una parada tranquila para descansar y sumar patrimonio sin desviarse del camino. Y llega el momento estrella: el Puente de Portotide, estrecho y muy fotogénico sobre el Miño, ideal para fotos y para entender de verdad la escala del valle.

El regreso te devuelve al embarcadero cerrando la circular con un final cómodo: sentarte un rato, tomar algo y cerrar el día como se merece.

Características: 11,2 km · 2 h 45 min – 3 h 30 min (con paradas) · Fácil · Panorámica

PARADAS Y VISTAS EN RUTA

Este carrusel reúne los puntos más recomendados para disfrutar esta caminata: el arranque junto al Miño en Belesar, los tramos de ladera con viñedo, la pausa en 7 Muras, el carácter sencillo de Santiago de Arriba y, como broche visual, el Puente de Portotide, el lugar donde el paisaje se vuelve protagonista.

Desliza las imágenes como guía visual para ir reconociendo cada parada. La ruta está pensada para caminar sin presión: paradas cortas, fotos cuando apetezca y tiempo para mirar el río, los reflejos y las laderas trabajadas en bancales.

Descubre una circular muy agradecida para conocer la Ribeira Sacra del Miño paso a paso: río, viñedo, una iglesia con encanto y un puente inolvidable, todo con inicio y final muy cómodos.

PUENTE DE PORTOTIDE

El punto más fotogénico de la ruta: un cruce estrecho sobre el Miño que regala vistas y te conecta con la esencia del valle.