IGLESIA DE SAN VITOIRO DE RIBAS DE MIÑO
Románico gallego en estado puro: piedra, canecillos y capiteles en un entorno de bosque con vistas al Miño.


Desde Casa Miña Rula parte una ruta que conduce, entre bosques y caminos rurales, a uno de los templos románicos mejor conservados de la Ribeira Sacra lucense: San Vitoiro de Ribas de Miño. La llegada ya es parte de la experiencia: paisaje y silencio preparan el encuentro con la piedra.
Construida entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, la iglesia presenta nave única y ábside semicircular, con una sillería de gran calidad. En el exterior, los canecillos tallados —vegetales, geométricos y figurativos— aportan carácter y sentido simbólico. Dentro, destacan los capiteles del arco triunfal y los arcos fajones, donde la escultura acompaña una atmósfera sobria y contemplativa. Tras la visita, el recorrido puede continuar hasta la Capilla de la Virgen de Guadalupe, con una apertura clara hacia el valle del Miño.
ARQUITECTURA Y CONJUNTO
La iglesia presenta una nave única y un ábside semicircular, construida con sillería de gran calidad. En el exterior, la atención se centra en los canecillos esculpidos que adornan el alero, con motivos vegetales, geométricos y figurativos que reflejan el orden del mundo y las enseñanzas cristianas. En el interior, los capiteles del arco triunfal y los arcos fajones ofrecen escenas simbólicas que abordan la lucha entre lo terrenal y lo espiritual. La iluminación natural crea un ambiente perfecto para la contemplación.
ENTORNO Y PANORÁMICA
El recorrido hasta la iglesia de San Vitoiro no solo permite disfrutar de su belleza arquitectónica, sino también de las espectaculares vistas sobre el río Miño y los paisajes circundantes. La visita se completa con una parada en la Capilla de la Virgen de Guadalupe, donde el paisaje ofrece una de las vistas más evocadoras del valle y la relación entre el templo, el paisaje y el esfuerzo humano.



