Casa Miña Rula

IGLESIA DE SAN VICENTE DE PINOL

Exterior románico sobrio y rural; interior deslumbrante con murales del siglo XVI y un rosetón de piedra único en el paisaje de la Ribeira Sacra.

IGLESIA DE SAN VICENTE DE PINOL

En el municipio de Sober, en pleno paisaje de viñedos y laderas de la Ribeira Sacra, la Iglesia de San Vicente de Pinol es una visita imprescindible para quien disfruta del patrimonio con calma. A un corto trayecto de Casa Miña Rula, sorprende por el contraste tan gallego: exterior sencillo, interior inolvidable.

Arquitectura y conjunto

San Vicente de Pinol es un ejemplo representativo del románico rural. Está construida en granito, con fábrica mayoritariamente de sillería, y se organiza con planta de cruz latina: una sola nave, crucero marcado y cabecera rectangular rematada por bóveda de cañón. La portada occidental, estrecha y contenida, concentra buena parte del carácter del edificio.

Un rasgo muy singular de su fachada es el rosetón de piedra con estrella hexagonal calada, un detalle poco frecuente que se ha convertido en emblema del templo.

PINTURAS MURALES (SIGLO XVI)

El interior conserva un conjunto de pinturas murales del siglo XVI, recuperadas tras una restauración realizada en 2020, que permitió volver a leer un espacio que durante siglos permaneció oculto bajo capas de cal.

Entre las escenas y figuras destacan: una Anunciación en el arco triunfal; santos como San Sebastián, San Jorge y San Bartolomé; y composiciones como la Misa de San Gregorio o la Batalla de Clavijo. El gran icono del conjunto es la monumental imagen de San Cristóbal, que marca la visita.

TECHUMBRE Y POLICROMÍA

Además de los murales, el interior guarda restos de policromía en el armazón de madera, con pinturas también en las vigas: motivos geométricos y vegetales, y representaciones zoomorfas/animales que completan la sensación de estar dentro de una auténtica “iglesia pintada”.

CONSEJO PARA LA VISITA

El interior no siempre está abierto; lo ideal es concertar la entrada con guías oficiales para disfrutar del conjunto con contexto y sin prisas.