FERIAS Y MERCADILLOS
Tradición gallega, producto local y un plan perfecto para disfrutar en familia, sin prisas.










Una estancia en Casa Miña Rula es la ocasión perfecta para descubrir una de las tradiciones más queridas de Galicia: las feiras gallegas.
Estos mercados tradicionales son mucho más que un lugar para comprar; son espacios de encuentro donde se vive el ambiente local, se charla con los productores y se disfruta de la gastronomía gallega en un entorno cercano y familiar.
Se organizan en días fijos de cada mes. Solo tienes que consultar las que estén más próximas a tu alojamiento y las fechas que te cuadren mejor con tu estancia.
¿QUÉ SE PUEDE COMPRAR EN UNA FEIRA GALLEGA?
En las feiras encontrarás productos frescos y de proximidad, ideales para llevar a casa o disfrutar durante tu estancia. Entre los más habituales destacan:
Frutas y verduras de temporada, recién recogidas
Quesos gallegos, como el de tetilla o Arzúa-Ulloa
Pan artesanal y empanadas tradicionales
Miel, mermeladas y conservas caseras
Embutidos y carnes de la zona
Vino y otros productos locales de pequeñas bodegas
Suele haber mercadillo convencional, como en otros espacios similares en otras regiones, dado que su utilidad primigenia era el abastecimiento del medio rural.
Comprar en una feira es una experiencia sencilla y auténtica, perfecta para hacer en familia y apoyar al comercio local.
¿QUÉ COMER EN UNA FEIRA GALLEGA?
Además de comprar, muchas feiras son el lugar ideal para comer algo al momento y disfrutar de la cocina gallega más popular.
Si hay algo que hace inolvidable una feira gallega es comer allí mismo, al aire libre, rodeado de risas y conversaciones. El gran protagonista es, sin duda, el pulpo á feira: tierno, jugoso, servido sobre tabla de madera, bañado en buen aceite de oliva y espolvoreado con pimentón dulce o picante y sal gruesa. Un plato sencillo y perfecto, que sabe aún mejor compartido.
Junto al pulpo, es imposible resistirse a una empanada gallega, con su masa dorada y rellenos sabrosos de carne, atún o bacalao, o a un buen trozo de pan acompañado de vino de la zona. En días especiales, el aroma del churrasco completa la escena y convierte la feira en una auténtica fiesta gastronómica.
Todo se disfruta sin prisas, en un ambiente cercano y familiar, donde comer es un acto social y un recuerdo que se queda para siempre.
El ambiente tranquilo, los espacios abiertos y la variedad de sabores convierten la visita a una feira gallega en un plan perfecto para grandes y pequeños.
Visitar una feira durante tu estancia en Casa Miña Rula es una forma cercana y agradable de conocer la esencia de Galicia, disfrutar de su gastronomía y llevarte a casa recuerdos que saben a tradición.
FEIRAS CERCA DE CASA MIÑA RULA


