Casa Miña Rula

LA CASA

En Casa Miña Rula hemos rehabilitado una edificación de más de 100 años de antigüedad para ofrecer una estancia cómoda y agradable, cuidando cada detalle para que te sientas como en casa.

Una casa centenaria rehabilitada

Casa Miña Rula es una edificación de más de cien años de antigüedad que ha sido cuidadosamente rehabilitada para ofrecer una estancia cómoda y acogedora, respetando la arquitectura tradicional y la esencia del lugar.

La vivienda combina la solidez de la construcción original con las comodidades necesarias para disfrutar del descanso en un entorno rural, manteniendo siempre el equilibrio entre tradición y confort.

La rehabilitación se ha realizado respetando los materiales originales y las técnicas tradicionales, poniendo en valor la piedra, la madera y la luz natural como elementos esenciales del espacio. Cada intervención ha buscado conservar la identidad de la vivienda, integrando las mejoras necesarias con sensibilidad y cuidado, para mantener el carácter original de la casa y su relación con el entorno.

De este modo, la casa combina la autenticidad de su origen con el confort actual, ofreciendo un espacio equilibrado, cálido y coherente con su historia.

Espacios pensados para el descanso

La vivienda se organiza en diferentes espacios pensados para disfrutar del descanso y la convivencia, manteniendo siempre el equilibrio entre la arquitectura tradicional y la comodidad actual. Cada estancia ha sido diseñada para ofrecer calidez, funcionalidad y una relación directa con el entorno, respetando la estructura original de la casa y su carácter rural.

Los materiales, la distribución y la luz natural acompañan cada espacio, creando una atmósfera acogedora que invita a relajarse y a vivir la casa sin prisas, en armonía con el paisaje y el ritmo del lugar.

De este modo, Casa Miña Rula ofrece un conjunto de estancias pensadas para sentirse cómodo, compartir momentos y disfrutar de una experiencia auténtica en un entorno tranquilo y natural.

Un entorno para vivir despacio

En el entorno inmediato de Casa Miña Rula, el paisaje rural se muestra de forma auténtica y serena. Pastizales abiertos, pequeñas parcelas de carballos y castaños y caminos tranquilos rodean la vivienda, creando un ambiente donde el silencio y la naturaleza marcan el ritmo de cada día.

La cercanía del río Sardiñeira aporta frescor y una presencia constante del agua, acompañando los paseos y los momentos de descanso al aire libre. Es un entorno que invita a caminar sin prisas, a observar los cambios de luz a lo largo del día y a reconectar con una naturaleza cercana y viva.

En cada estación, el paisaje ofrece experiencias distintas: en otoño, los bosques se llenan de colores, castañas y setas; en primavera y verano, los prados y árboles crean un marco ideal para disfrutar del exterior; en invierno, la calma y el recogimiento envuelven la casa. Un entorno pensado para descansar, respirar y disfrutar del mundo rural tal como es.

NORMAS DE LA CASA


ANTES DE IRTE