IGLESIA DE SANTA MARÍA DE SETEVENTOS
Románico lucense con un interior excepcional: arquitectura sobria y pinturas murales medievales que convierten la visita en un relato visual.











En la parroquia de Seteventos, dentro del concello de O Saviñao, se alza la Iglesia de Santa María de Seteventos, uno de los templos más singulares del románico lucense, tanto por la calidad de su arquitectura como por la excepcional conservación de sus pinturas murales interiores. Su construcción se sitúa entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, en un momento de plena madurez del románico en Galicia.
Arquitectura románica
Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio responde al esquema románico tradicional de nave única y ábside semicircular, construido con sillería de buena factura y proporciones equilibradas. La portada, sobria pero elegante, presenta arquivoltas lisas y capiteles decorados con motivos vegetales y simbólicos, que reflejan un románico depurado, más centrado en la armonía de las formas que en la exuberancia decorativa. El conjunto transmite una sensación de solidez, orden y recogimiento, plenamente acorde con su función litúrgica.
Pinturas murales medievales
El mayor valor artístico de Santa María de Seteventos se encuentra en su interior, donde se conservan importantes pinturas murales medievales, uno de los conjuntos más destacados de este tipo en la Ribeira Sacra. Estas pinturas, realizadas entre los siglos XIII y XV, cubren muros y ábside con escenas de carácter religioso y simbólico, destacando representaciones de la Virgen, figuras de santos y motivos decorativos de gran fuerza expresiva. Su estilo, de trazo firme y colores intensos, combina elementos del románico tardío con influencias góticas, convirtiendo el interior del templo en un auténtico espacio narrativo y devocional.
La Iglesia de Santa María de Seteventos es hoy un lugar imprescindible para comprender la evolución del arte medieval en Galicia, donde arquitectura y pintura dialogan de forma excepcional. Un enclave único que enriquece el patrimonio histórico de Lugo y completa la experiencia cultural de quienes descubren esta tierra desde Casa Miña Rula.











